Familia, amigos, seguidores, futuros seguidores: ¡Bienvenidos al Club del Motopicnic! Después de unos cuantos años estoy de vuelta con un nuevo blog, una nueva aventura que comenzó hace aproximadamente un año; una nueva locura en mi vida. ¡Qué se le va hacer! Hay que darle un poco de chispa a la vida. ¿O no?
A lo largo de este último año han pasado muchas cosas, entre ellas, conocer a Tess y a Diego en una de las rutas que hicimos con el RiderClub de Royal Enfield de Asturias, con los que, como cuento en el apartado del blog ¿Quienes somos?, hemos conformado el Club del MotoPicnic. Meses antes de esto, allá por el mes de septiembre de 2021, Juan y yo recogíamos nuestras Himalayan en Motormanía, concesionario oficial de Royal Enfield en Asturias. En ese momento, no teníamos ni idea de las personas maravillosas que tendríamos el privilegio de conocer a lo largo del 2022, gracias a nuestra afición por viajar en moto. Pero todo esto, lo iré contando progresivamene en próximas entradas.
Podría comenzar la serie de entradas de varias formas, pero he querido comenzar con la ruta a los Covarones del Tuernes porque tiene un sentimiento especial para mí. Y en este punto, mismamente me río de mi misma.
Imaginaros, con 54 años, una altura de 1,62cm y desde los 18 años sin subir a una moto; recién sacado el carnet A2, con una moto de 195kg, cuya altura del asiento al suelo es de 800mm y deseando salir de ruta.
Pues seguramente, aquellos ajenos al mundo motero no podéis ni imaginar el momentazo de nervios y angustia pensando: «Me voy a partir los piños». Tal era que: «Mis pies apenas rozaban el suelo con la punta de la bota», lo que resultaba en problemas para mantener el equilibrio de la moto en parado. Handicap, que todos los expertos moteros me decían se solventaba con práctica y mucha técnica. «Cuestión de horas de rodaje y de practicar una serie de ejercicios en parado para controlar posición del cuerpo y equilibrio de la moto» me decían. ¡Ayyyy Dios!, me decía yo!
De muestra, la imagen de arriba – unos días antes de hacer esta ruta a los Covarones – de mi primera caída practicando con Hamal. ¿Cuál era el problema? Pues en marcha, ninguno. Pero en cuanto quería frenar y parar: «¡Patapun chis pun, al suelo!
Pese a todo, no perdí el ánimo y como a cabezona no hay quien me gane, pues: ¡Arriba otra vez! A seguir intentándolo; como todo en la vida: ¡Hay que luchar! Y así estuve varios días practicando hasta que me vi un poco más segura y decidimos hacer una pequeña ruta, unos pocos km por carretera y pistas de tierra en buen estado, para ir cogiendo soltura y al mismo tiempo ir suavizando el motor de las Himalayan recién compradas.
Y así, comenzaron oficialmente nuestras rutas, un pequeño paseo motero desde Posada de LLanera hasta Los Covarones del Tuernes.
Partimos desde Posada en dirección a San Cucao por la carretera AS – 373 y en menos de doce minutos estábamos en Tuernes. Nosotros seguimos la ruta que os muestro en la animación que os dejo al final de la entrada, pero también tenéis la opción de tomar otra alternativa, y es nada más pasar el Restaurante Parrilla La Cañal tomar la carretera LL-6 que os llevará al Área Recreativa de los Covarones, donde podéis dejar las motos o el coche si váis en coche. Nosotros, tomamos la otra alternativa porque queríamos llegar con la moto hasta la misma entrada de Los Covarones; con las Royal Enfield Himalayan se puede hacer sin problema pese a ser un camino de tierra. En este punto, si váis con las motos o en montanbike, por favor id con mucha prudencia porque es un camino rural por donde hay gente paseando con niños, perros, etc y toda precaución es poca, y todos tenemos derecho a disfrutar del lugar si nos respetamos todos. Así que: «precaución».
¿Que os podéis encontrar en los Covarones del Tuernes?
Los Covarones del Tuernes es un enclave Kárstico, que el río Tuernes con el paso del tiempo ha ido horadando formando un lugar mágico de cuevas subterráneas, rodeado de un precioso bosque, seguramente donde habitan Xanas, Trasgus y demás duendecillos asturianos.
Para poder adentrarse y disfrutar de la vistosidad del lugar es conveniente llevar calzado apropiado, pues hay que «literalmente» mojarse un poquito los pies. Se recomienda llevar botas de montaña impermeables y, por supuesto, no ir en época de lluvias porque no podréis adentraros en su interior. Así mismo, no está permitido el baño. Y en caso de querer visitar las zonas más profundas de las cuevas es recomendable ir acompañado de guías especializados. No obstante, una buena parte es visitable incluso con niños, pero siempre con precaución.
Aquí abajo os dejo el cartel informativo donde se puede ver la ruta en rojo desde el Área recreativa hasta los Covarones. Nosotros fuimos en moto hasta donde pone Usted está aquí, que es la entrada a los Covarones, pero si váis en coche o en motos de carretera, no de offroad, es mejor dejarlas en el parking del Área recreativa e ir dando un paseo.
Nota: nosotros no pudimos adentrarnos por no llevar calzado adecuado, con las botas de moto era super resbaladizo.
Aquí os dejo una pequeña animación de la ruta que nosostros hicimos de ida. La vuelta la hicimos por la carretera LL-6 que sale directamente al Restaurante la Cañal y nos tomamos un café. Es un buen sitio con un amplio aparcamiento.
Y bueno, esta es la primera entrada digamos oficial del nuevo blog del Club MotoPicnic. Objetivo: Conocer Asturias. No hay mucha miga, de momento. Aún así, espero que os haya gustado. Sí es así, os invito a subscribiros para recibir las notificaciones de las próximas entradas.
Y como estamos en plena Navidad del 2022 os deseo ¡Feliz Navidad y Felices Fiestas! Un abrazote para todos cargado de esperanza e ilusiones. ¡Hasta la próxima entrada! Os esperamos.


